Desde 2019, comunidades indígenas, principalmente de Guerrero, armaron a sus niños. Ese año, los mostraron portando rifles de madera, en 2020, realizaron otra demostración con armas reales, y en 2021, hicieron un performance de su uso, disparándolas, relató Juan Martín Pérez, de Tejiendo Redes por la Infancia.
Aclaró que estos videos son compartidos por las comunidades indígenas para que las autoridades los volteen a ver y resuelvan los problemas de inseguridad en los que se encuentran por el acecho del crimen organizado; hasta el momento, los menores no confrontan a los grupos criminales.
Ante la noticia de que menores de 11 y 15 años de edad se integraban a las filas de la policía comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores, el gobierno de Guerrero anunció que emprendería una investigación por dar armas a los niños.
“Un alto funcionario de Guerrero anunció que iban a iniciar investigaciones penales contra las personas que entregaron armas a los niños, esto además de que es un absurdo porque no hay tipo penal para sancionarlo, es un distractor, para entretener al público, para no rendir cuentas entre las distintas mesas de diálogo que desde 2019, donde la característica constante en el Estado de Guerrero es el incumplimiento y la protección de los grupos criminales”.
Desde hace cuatro años, organismos internacionales emitieron diversas recomendaciones al gobierno mexicano para que cumpla con ciertas normas para dar seguridad a las comunidades indígenas y proteger a los menores, sin embargo, las ha incumplido, sostuvo Juan Martín Pérez.
Las tres principales recomendaciones que realizaron al gobierno de Guerrero y Federal son: tipificar el delito de reclutamiento forzado, crear programas de desvinculación para rescatar a los menores y cambiar la estrategia de seguridad.
Advirtió que si no hay un cambio, estos hechos seguirán repitiéndose. Añadió que por la violencia, el futuro y vida de los menores pende de un hilo, viven con ansiedad y muchos recurren al suicidio. Otros más crecen con la idea de que la “única manera de sobrevivir es usando la violencia”.

